Angelus Speculator

La palabra "analista" no viene en ese magnífico (nótese la fina ironía) "Proyecto Palladium", por lo que me busqué algo más abierto. "Angelus", que derivó en "ángel", significa mensajero y "Speculator", que derivó en "especulador", significa observador.
He ahí lo que pretendo ser: un analista, un especulador, un mensajero observador (perfectamente interpretable como "cotilla"), en definitiva: alguien que, independientemente de la visión global, saca sus propias conclusiones del mundo y las transmite.
Pero, paradójicamente, muy lejos estoy de ser un ángel.

¡Qué lata!

miércoles, 5 de enero de 2011

A tres días de irme, si hay algo que de verdad me gusta y me alegra la estancia en esta, como yo la llamo, "ciudad joven" -sutil eufemismo para decir que Algeciras sigue siendo un poco pueblo- es el cinco de Enero y nuestra tradición del arrastre de latas.Veréis, antes de que el prestigioso casino Kursaal se incendiase y sólo quedase un reloj de pared, antes de la inundación del Ayuntamiento, cuando se perdieron miles de papeles del archivo y no sé si antes, después o durante de que la Virgen del Carmen decidiese quedarse como patrona del pueblo, Algeciras estaba atormentada por el Gigante Botafuegos. Era un gigante, pues como todos los de su especie: le gustaba la destrucción, la soledad y el silencio. Odiaba las risas, la alegría y el ruido. Y era pelirrojo. Listo como él sólo sabía que si los niños de un pueblo no tenían juguetes, no serían felices. Y todos también sabemos que no hay nada más silencioso que un niño triste. Decidió, pues, cubrir con una densa niebla a Algeciras los primeros días de Enero todos los años para que los Reyes Magos no parasen aquí. Y en efecto, su plan tuvo éxito.
Décadas pasaron hasta que un buen día, un extranjero llegó a aquel pueblo tan extraño y aislado. Como era habitual, él empezó a hablar sobre su tierra y sus costumbres. Faltaban tres días para el día de Reyes y con nostalgia contó a las gentes del pueblo cómo le gustaba ver la cara de sus hijos abriendo los regalos que los Reyes Magos les habían traído.
-¿Reyes... Magos?
El pueblo ya lo había olvidado.
Los más ancianos decían tener un recuerdo vago, pero podían afirmar que después de que llegase el Gigante Botafuegos, los Reyes se habían olvidado de ellos.
El extranjero decidió entonces ayudar a aquél desventurado pueblo.
Reunió a todos los niños de la ciudad para que cogiesen todas las cacerolas de sus madres, les atasen una cuerda y las arrastrasen por la calle el 5 de enero. Los Reyes Magos escucharos aquel ruido, que sólo podía ser hecho por niños y supieron que habían sido engañados.
Viendo el ruido de los niños contentos, el Gigante Botafuegos se retiró del pueblo y se hizo una montaña para poder soportarlo.
Todos los años a partir de entonces, el día 5 de Enero, los niños de Algeciras arrastran (arrastramos) una ristra de latas para hacer ruido y que los Reyes vengan a vernos a pesar de la niebla que Botafuegos sigue creando todos los años con la esperanza de que los niños nos quedemos sin juguetes, tristes y silenciosos.
Creo que es una de las pocas tradiciones de pueblo que, en vez de en un cordero muerto y devorado a la brasa, termina con un buen vaso de agua con una fuerte aspirina. Pero merece la pena por ver a todos los niños tomando la calle y sonriendo, porque saben que ya es seguro que los Reyes los visiten.

Antena 3 (me) pone (cada día más enfermo)

lunes, 3 de enero de 2011

Seguiré hablando de la televisión, ya que me quedan unos cinco días de consumo masivo antes de volver a Madrid y enchufarla sólo para usar una videoconsola. Hoy he visto por quinta vez el anuncio de la nueva temporada de Antena 3, que os dejo para que lo veáis por si no sois de los que se tragan esos tres minutos entre "La Ruleta de la Suerte" y "Los Simpsons".

Bueno, con este vídeo tengo mil cosas que decir. Pero como soy benévolo, empecemos por lo bueno, que ya sabéis que eso de una "crítica positiva" no es más que la introducción a que te cuenten lo mal que lo has hecho. Lo bueno es que utilizan como "protagonista" del spot a Jorge Fernández, que es uno de los poquísimos personajes televisivos que me cae bien porque parecen simpáticos, y también salen Javier Cámara, cuya capacidad cómica tiene mayor resultado que la mayoría del humor español, y Antonio Garrido, que si soy sincero, sólo me cae bien por su parecido con Oscar Wilde, qué queréis que os diga. Punto. Todo lo demás que hay en el anuncio me parece horriblemente hipócrita, incoherente y estúpido. Y vamos a ir poco a poco desmontándolo.
Empezemos por la introducción: Creo que podrían tener un poquito más de imaginación para crear algo que no fuese una copia del estereotipo de la locaza hortera de turno que se cree revolucionario y moderno o también que se lo curren un poco más y no pongan un penoso fotomontaje de la película Borat.
Otra cosa que me da muchísimo coraje es el burdo intento de manipulación para que creamos que es una cadena decente. Porque claro, la locaza moderna que nos pone a todos de los nervios y al que no tardamos en identificar como el "antagonista", quiere incluir a mujeres con gran atractivo sexual como azafatas del programa. ¡Menos mal que Antena 3 está en contra de la denigración de la mujer! Por eso, en "La Ruleta de la Suerte" hay tantos azafatos como azafatas y éstas últimas no están obligadas a llevar minifaldas ni ropa ajustada. ¡Qué va! No, si lo mejor es eso de -Ésta no es mi tele. Se me olvidaba que Antena 3 era pública y su programación pasa un filtro de "cosas que pueden perjudicar a la sociedad".
Bueno, y entonces empieza la canción. Una canción de letra absolutamente desincronizada con la realidad. -Pone los informativos, donde el amarillo no es más que un color , dice Susana Griso, junto a Matías Prat. Yo lo siento mucho, pero que un presentador de informativos me diga lo bueno que es Actimel o INGDirect hace que se caiga todo el respeto y credibilidad que le daba. Me parece absurdo que de verdad se hayan prestado a hacer eso, como si hubieran perdido todo criterio. Quizás lo hayan hecho, quién sabe. Pero el caso es que el amarillo en los informativos de Antena 3 es sólo el color de la piel de aquellos que enfermamos al ver ese tipo de cosas, como ese "entretenimiento que no humilla a nadie". Es verdad, todo el mundo se respeta, se deja hablar y no se insulta en programas como ¿Dónde estás, corazón? o El Diario de... Y esa "gente glamourosa" yo me sigo preguntando dónde estará, porque apuesto un riñón a que los dueños de esos programas sacrificarían una de sus hijas vírgenes al minotauro o a la hidra por tener a Belén Esteban.
Y ya, bueno. En eso de "pelis que en el cine no pudiste ver", he de darles la razón: Siempre tendré la espina de no haber encontrado en cartelera esas películas independientes alemanas tan elaboradas que echan después de comer. Recuerdo la última que vi una película de ese tipo sobre el fantasma de un niño que había poseído una casa o algo así. Mira que me gustan las películas malas de miedo, pero ésa no era sólo mala, era una pérdida de tiempo inflada por pausas interminables de anuncios.Por todo lo demás, qué voy a decir. Los argumentos de las series de Antena 3 me parecen todos una concatenación de pobres excusas para enseñar a gente medio desnuda. Yo las veo como el Tomacco de Los Simpsons (sí, hoy precisamente han echado ese capítulo): asquerosas, estúpidas, insulsas y perjudiciales para la sociedad, sí, pero con miles de personas enganchadas.
Una vez, estando en Madrid, empecé a escuchar gritos extraños en Callao. Juro de verdad que me creía que había una bomba, una pelea o algo. Pero no, eran decenas de niñas histéricas viendo al elenco de Física o Química entrar en el cine Capitol. Desde que vi el cartel del evento, mi memoria se ha visto afectada y realmente, lo que recuerdo es este grito:

Y, retomando el asunto principal, ya no queda más que decir del anuncio. Los creadores tuvieron que rellenar tiempo con el estribillo de La Chica del Gorro Azul, de La Oreja De Van Gogh.
Bueno, sí hay algo más que destacar, pero es un guiño a un anuncio que no ha llegado a España. El final de Jorge Fernández sobre el caballo diciendo "I'm on a horse" hace referencia a este spot, muy bueno, por cierto. Se ve que los que hicieron el anuncio no dan para más.


Conclusión: Antena 3 pone, sí. Enfermo.

Vendiendo éter

domingo, 2 de enero de 2011

Una de las cosas que tiene volver a casa por Navidad, estar un mes sin preocuparse por los estudios -los exámenes que tradicionalmente la gente tiene en Enero yo los tuve a principios de Diciembre- y que se te haya estropeado tu ordenador personal es acabar irremediablemente consumiendo toneladas de publicidad. Claro que me puedo poner a ver la televisión pública estatal que ahora no usa publicidad, entiéndase exterior, pero, ¡qué demonios! Me gusta la publicidad.
Considero el mundo de la publicidad uno de los más creativos y muchos anuncios son para considerarlos obras de arte: los creadores, que son gente anónima en su mayor parte, tienen que impresionar, condensar información, incitar al consumo del producto y sobre todo, crear algo que guste. ¿Sabéis lo difícil que es hacer algo así? Teniendo en cuenta que la mayoría de los anuncios son moda y por lo tanto, obsolescentes a la mínima, tienen que estar innovando cada muy poco tiempo adaptándose a las exigencias de un público marcado por una sociedad polarizada y en constante mutación de ideales y principios.
Muchas veces, la publicidad es fácil, ya que el producto "se vende por sí mismo". Sin embargo, ¿qué pasa con esos otros productos que no tienen imagen ni son tangibles? En esta categoría entra la productivización de la conciencia que hacen las campañas de la DGT o la FAD, sí, pero yo voy a hablar de algo más superficial y atractivo que ver a alguien metiéndose un gusano por la nariz o a un par de chicas rompiéndose la cabeza contra la carretera. Voy a hablar de los anuncios de colonias.
En un medio audiovisual, o solamente visual, ¿cómo puedes vender un olor? En el caso de los perfumes, la publicidad sólo tiene un punto de apoyo para repetir estereotipos: la asociación de los perfumes de París, cuna de la moda, con los burgueses, la alta sociedad y, por lo tanto, el Glamour. Por lo demás, tienen que tirar en su mayoría de lo que hoy día es el mayor reclamo al gusto: la seducción y la sensualidad.
Vamos a ir viendo uno por uno los que para mí son los mejores anuncios de colonia de las campañas de estas navidades.
#10: Nina L'Elixir (Ninna Ricci)

En el décimo puesto tenemos la combinación de una estética del tipo Wonderland con una versión dulce de la canción Sunday Girl del grupo Blondie. Todos conocemos la fijación de Nina Ricci con las manzanas, así que no me sorprende en absoluto que en ese País de las maravillas haya manzanas gigantes, manzanas que vuelan y mucho rojo.
Me gusta este anuncio porque resulta dulce y simpático ver a una chiquilla de apariencia inocente curioseando un mundo de fantasía. Y también me hace mucha gracia en los últimos segundos del anuncio ese mensaje de "rechaza imitaciones" tan camuflado. La manera de atraer al espectador mediante la inocencia y la simpatía de lo infantil a la vez que una estética muy bien elaborada hacen de este anuncio un agradable narcótico de breve duración.
#9: Aire Loco (Loewe)

Los mejores anuncios son ésos que nunca sabes cómo explicar.
#8: The One (Dolce & Gabbana)

Otra forma de atraer al público es mediante caras conocidas, como la de Scarlett Johansson, que en este anuncio retoma el mito del flechazo. Sin embargo, ¿flechazo con qué? Con el perfume, por supuesto.
Pero también podemos permitirnos otra lectura en la que estamos viendo a una mujer rodeada de lujo y sola. Hablando sobre que no sabe qué está buscando, pero que cuando lo encuentre sabrá que es el único y elegido. Vamos, que hay que usar ese perfume si estás soltera y quieres encontrar el amor.
Dolce & Gabbana siempre explotando los mismos recursos de dinero y amor...
#7: Flower by Kenzo


Muchas veces, la calidad del anuncio reside también en cómo compaginar una canción indie con los iconos del perfume. Si a Nina Ricci le obsesionaban las manzanas, a Kenzo le fascinan las amapolas rojas. Lo más agradable del anuncio es ese toque surrealista que acompaña a los instrumentos de cuerda de la canción (The Wanderer, de Jil is Lucky), cuando las amapolas caen y adornan todos los tejados alegrando a la gente a la vez que la música se anima.
También he de decir que siento gran debilidad por el violín, pero aún así no me podéis negar que es un anuncio de estos que tardas en olvidar.
#6: Love (Chloé) y Miss Dior Chérie (Dior)



El sexto puesto lo comparten dos anuncios que se basan en la teoría del ciclo de las modas para llevarnos a los años 70 de Faye Dunaway en la película Network, de Estados Unidos, o a los 60 de París, con la canción de Brigitte Bardot Moi, Je Joue.
Esas modas retro que últimamente se están extendiendo, sobre todo con las gafas de Austin Powers, me fascinan y por lo tanto, es grato ver algún que otro anuncio que recupera aquellas estéticas.
#5: Coco Madmoisselle (Channel)

Y en el limbo nos encontramos con Channel, que este año no he visto ninguno de sus grandes anuncios de número 5, pero sí éste de Coco Madmoiselle que ya tiene sus años. Ya empezamos a mezclar elementos que ya hemos visto en otros anuncios para encontrarnos a una Keira Knightley, con su pequeño estrabismo de siempre, juguetona con un harem de hombres de los que al final acaba escapando, porque Keira mola como ella sola, que para algo fue la amada de Dracula.
Una vez más, la elegancia y la seducción se unen junto a una canción pegadiza para crear un reclamo bastante conseguido.
#4: Gucci Guilty (Gucci)

Con una estética muy de Metrópolis, nos presentan a una femme fatale un tanto futurista y que me recuerda mucho a la prostituta muerta de la segunda historia de Sin City por eso de que ella está en colores brillantes mientras que el resto del mundo está en blanco y negro. En fin, vemos que se vuelve a repetir la equivalencia entre colonia y sexo, pero esta vez sin enmascarar esto último como amor.
#3: Le male y Classique (Jean Paul Gaultier)

Mis mayores felicitaciones a la autora de este montaje con los dos anuncios de Jean Paul Gaultier. No me he podido reír más.
Estos anuncios y los de la campaña del año pasado (los vestuarios masculinos y femeninos), además de por las hormonas, que todo hay que decirlo, me encantan por combinar elegancia, sensualidad, que no sexo explícito burdamente colocado, y una pieza de ópera estupenda, Casta Diva de la obra Norma, de Vincenzo Bellini. En resumen, una unión de todos los flancos por los que resultar atractivo.
#2: 212 VIP (Carolina Herrera)

¿Qué hay más atractivo que la exclusividad? Dado que la sociedad va cambiando, ahora hay que asociar esa idea al mundo de las fiestas nocturnas, siempre con un toque extravagante (véase sino el travelo), y a la entrada en ellas. ¿Tienes el perfume? Tienes acceso garantizado a todo lo que te propongas. Y como la cosa va de discotecas, obviamente no podía faltar un remix de la canción Not on the guest list, que aparecía en la película Daft Punk's Electroma. En fin, este anuncio se gana el puesto número dos por saber adaptarse a los cambios para llegar mejor al público.
#1: Lady Million (Paco Rabanne)

Hay que reconocerlo: cuando se sabe vender, se sabe vender. No puedo dejar de sentirme fascinado por un anuncio que de forma tan explícita maltrata la imagen de la mujer con dinero y sin embargo... ¡Atrae! ¡Gusta! Es el gran triunfo de la forma sobre el contenido, no hay duda. Por eso, por lograr combinar una canción fantástica de The Chemical brothers, como lo es Do It Again, con una sucesión de imágenes peculiarmente atractivas de tal forma que no nos importe para nada las burradas que contienen, este anuncio se merece ser el mejor de estas navidades.
Ahora toca estar atento, pues si en menos de dos minutos nos convencen de que algo tan burdo es atractivo y codiciado, ¿de qué forma nos influyen películas de alrededor de dos horas o series de infinitos capítulos? No hay que olvidar que todo lleva un mensaje, más o menos implícito.

Feliz Año Nuevo

viernes, 31 de diciembre de 2010

Espero que tengáis un próspero 2011.

La estupidez implícita (Sin reservas, 2007)

viernes, 17 de diciembre de 2010



Estimada Catherine Zeta-Johnes:
Quería simplemente decir lo mucho que te agradezco que me hayas demostrado que seas una cocinera estupenda, que tu plato estrella sea la Codorniz con Salsa de Azafrán, que te enfrentes a los clientes descontentos amenazándolos con un bistec crudo, que te enamores de tu compañero de cocina, el cual, con la boca que tiene, si te da un beso te absorbe el alma; que él se enamore de tí, que te haga cosillas románticas con la ayuda de tu sobrina y que al final formes tu propio restaurante con él y con tu sobrina explotada laboralmente. Pero sobre todo, me alegro de verdad de que me hayas enseñado que la clave del éxito en el trabajo, en la familia y en el amor, es que se te muera una hermana.
Gracias y feliz Navidad.
SAMUEL D.
En serio, ¿alguien más se ha dado cuenta del mensaje tan absurdo de esta película? Yo puedo llegar a entender que sea una comedia romántica producto del taylorismo cultural y que por ello transcurra por los esquémas típicos de estas historias (chica cree que su vida es perfecta, pero está soltera; chica sufre un revés; gracias a ese revés chica conoce a chico; chica odia a chico; punto de inflexión gracias a un favor; chica se enamora de chico), pero... ¿Hola? Comprendo que, como todo producto con estas características, me digas que mi vida es una mierda porque no estoy enamorado, incluso puedo tolerarlo, pero... ¿Si mi hermana muere mi vida va a ser así de perfecta? Dejé de pensar eso cuando mi hermana se fue a estudiar fuera de casa...

Wikileaks y los espejos rotos

jueves, 9 de diciembre de 2010

Introducción
Si hubiera ocurrido un mes más tarde, todos pensaríamos que se trataba de una broma. El 28 de Noviembre El País publicaba que había recibido una filtración de Wikileaks. Pero no una filtración cualquiera: 251.287 cables en los que se ponían de manifiesto documentos secretos de varios países durante bastante tiempo, pero sobre todo, de Estados Unidos durante estos últimos dos años. Al igual que a El País, Wikileaks lo envió también a otros grandes periódicos globales de otros países, tales como Le monde de Francia o The New York Times, estadounidense. Así fue como un organismo conocido por algunos pocos, se convirtió en objeto de los medios de comunicación masivos.
Y es por eso por lo que últimamente no se habla sobre otra cosa. Bueno, sí: El Estado de alarma. Ambos temas han abarrotado tanto la agenda de acontecimientos no previstos de los medios, que no se le ha dado apenas importancia a algún acto que se haya organizado por el Día de la Constitución Española. ¿Por qué tanta importancia?
Estimados lectores, estamos ante un suceso que no nos puede dejar indiferentes. Estamos observando la caída de ese gran espejismo de los medios en los que dicen que todo va bien, que El Poder es legítimo y que sus instituciones sólo buscan nuestro bien. Estamos siendo testigos de la criminalización de la verdad.
El verdadero crimen sería quedarse de espectador en la batalla por el derecho a la información.
Wikileaks: Cómo cabrear al sistema
Obviamente, Wikileaks ya existía desde hace tiempo, pero sólo era conocido por unos pocos ya que a los medios no les convenía decir que habían recibido información filtrada. Los receptores no toman una información filtrada con el mismo valor que el resto, ya que éstas son difíciles de contrastar, pueden ser interesadas, etc...
Pero sería muy extraño que los grandes periódicos revelaran de repente información secreta sin tener conexión ninguna y además, la información de los cables es tan delicada que los medios que la publicaran podrían verse amenazados. Así pues, con la frase "El País publica la filtración otorgada por Wikileaks" (no es literal, que ya me veo a alguien corrigiendo), no se hace otra cosa que dirigir la atención a una cabeza de turco y revelar que el medio tiene más preocupación por salvarse que por la información que publica.
De aquesta forma, Wikileaks pasó a ser propiedad del imaginario colectivo a través de la tergiversación de ese Poder, tergiversación la cual no es más que una pegatina con el dibujo de una diana.
Para manipular la opinión pública hacia el odio, los medios (marionetas de ese Poder) no pueden dirigir tal sentimiento hacia una organización. Eso sería abstracto, y lo abstracto significa que las personas pensasen, cosa muy peligrosa. Por eso personifican la organización y le ponen un nombre: Julian Assange. A ese nombre, con su correspondiente cara, le añaden una serie de cargos por algo de índole sexual, que hoy día sigue escandalizando a la gente y... ¡tachán! Ya tenemos un hombre perseguido por la Interpol en Europa.
¿Dónde coño estaba la Interpol cuando desapareció Marta del Castillo? ¿Dónde coño estaba la Interpol cuando violaron y asesinaron a Mariluz? ¿Qué cojones hace la Interpol mientras en Ciudad Juárez las chicas son raptadas, violadas y asesinadas por el simple hecho de estar en el lugar equivocado a la hora equivocada?
Sin embargo, al ser el Poder tan conservador, no se podía imaginar que uno de sus muñecos se escapa a los hilos que lo intentan manejar: Internet.
4Chan, Anonymous y la toma de armas
El intento de acabar con Wkileaks no sólo se cometió desde el flanco de la opinión pública, sino también por la presión y el miedo. Al igual que El País no tardó en apuntar a Wikileaks por no sufrir daños, varias empresas (Paypal, Visa, Mastercard...) trataron de anular la organización y las donaciones que ésta recibía. Pronto, en los medios salía que la web de estas empresas habían caído por un "ataque" organizado. Este "ataque" no es otra cosa que la mejor forma de hacer que el Poder se lo plantee dos veces antes de seguir intentando anular la verdad: La voluntad del "pueblo". Pero empecemos por el principio: 4chan.
4chan es una web que poca gente conoce sin ser tildada de geek, friki, etc... Sí, es una web muy muy friki (sin connotación peyorativa) hasta tal punto que se puede decir que ha desarrollado un lenguaje, iconos e incluso, no me da miedo decirlo, cultura propias. Todas esas cosas que vemos en webs españolas que tanto nos hacen reír, como los motivational posters de http://cuantarazon.com/ , las imágenes graciosas de http://cuantodanio.blogspot.com/ o esos comics que a tantos nos han hecho llorar de risa de http://dandoporculo.com/ , todo eso os aseguro que sale de 4chan. Pero lo más interesante de esta web no es su contenido, sino su forma. Todo el mundo puede crear un post, comentarlo, poner cualquier imagen o decir absolutamente lo que le de la gana y completamente anónimo si lo desea.
En esta web nació el "grupo" Anonymous, responsable del ataque a las webs de esas empresas que fueron contra Wikileaks. Ese ataque no es otra cosa que un simple boicot. Anonymous se organiza, plantea un objetivo y una hora y, mediante un programa, acceden una y otra vez a la web, colapsándola y haciendo que el servidor caiga.
Sin embargo, lo más interesante de este "grupo" es que no es una masa determinada, no se pertenece o no a él. Simplemente alguien plantea el ataque y, si está bien justificado, la gente lo sigue. El ataque sólo tiene éxito si mucha gente se suma, lo que convierte este sistema en la máxima expresión de la voluntad del pueblo.
Conclusiones
Noelle-Neumann decía, en su teoría sobre la comunicación, que en torno a los medios y la opinión pública existía una Espiral del Silencio: los medios mostraban sólo una perspectiva sobre un tema y las personas, por miedo al aislamiento social, o se callaban si tenían otra opinión o se sumaban a la que está más representada. 4chan con su formato y el Anonymous como paradigma rompen con esa espiral al poder cualquier persona manifestar su opinión sin tener miedo a lo que piensen de él, pues ese él no existe, sólo existe la opinión.
Y esto provoca la situación de la que estamos siendo testigos: La ruptura de esos espejos que nos ofrecían una imagen virtual de la realidad social, política y económica del mundo. El ataque de los bancos a Wikileaks pone de manifiesto esa asociación ilícita entre empresas e instituciones como gobiernos, que no se diferencian en prácticamente nada.
Por último, no podemos seguir viviendo en esta comunidad hermenéutica en la que nos han sumido los medios: un mundo que se comparte, pero no se convive. Ha habido un Estado de Alarma, y os puedo asegurar que si no viajábais al extranjero, vuestra vida no hubiese sufrido ningún cambio si no se hubiera declarado. Hay que moverse y para ello, lo primero que hay que hacer es concienciarse de que el mundo no es sólo lo que vemos y vivimos, el mundo es también el conjunto de las ideas que todos tenemos, el mundo es también la potencia de hacer un mundo mejor.
Aparte de haber leído esto, ¿qué vas a hacer hoy al respecto?

Valoración Teleológica del Acto y la Palabra

lunes, 22 de noviembre de 2010

Introducción: El Caballero en agonía.
Es imposible afirmar que actualmente, cuando incluso señorita puede tener malas connotaciones, la palabra y, por lo tanto, la figura del Caballero no se deja mermar por el tiempo y los cambios que éste perpetra en la sociedad.
En la Edad Media, el Caballero era el noble que, a servicio del Rey, combatía a caballo por toda España para reconquistarla de los musulmanes. Este hombre, cuyo fiel paradigma era Don Rodrigo Díaz de Vivar, mejor conocido por el alias El Cid Campeador, era leal a su Rey y a sus ideales de patria; tenía gran honor y valentía y era diestro con las armas; pero sobre todo, era bueno y virtuoso. Esto quería decir que era respetuoso con sus amigos y sus enemigos, que ayudaba a cualquiera siempre que podía, que era un hombre justo y racional, que no se dejaba corromper por el poder y las riquezas y que si su honor se veía mancillado, para recuperarlo no atacaba a quien había echado tierra sobre su nombre, sino que seguía sumando buenas acciones y grandes méritos hasta volver a tener su prestigio, como cuando El Cid bajó la cabeza y, a pesar de ser desterrado por el Rey, siguió reconquistando España.
En el Renacimiento, se esperaba de la figura del Caballero que, además de todo lo anterior, sólo que sustituyendo las cruzadas por las guerras de religión en Europa, fuese un hombre cultivado, diestro en las armas, pero también conocedor de los secretos del arte, escritor de grandes versos que a las doncellas enamoraran y capaz de comprender los grandes enigmas de la naturaleza a través de la ciencia. Sin embargo, y es curioso, la figura del Caballero dejó de llevar implícito el caballo.
Teniendo el paradigma de la bondad y la virtud tan alto listón, los hombres de la aristocracia previa a la Revolución Burguesa, que no eran hombres de armas, no tenían otra forma de parecerse a ellos que en el trato día a día con los demás -obviamente, este "demás" sólo incluye al resto de aristócratas. Por lo tanto, el Caballero pasó a ser ese elegante señor que abría la puerta a las damas, saludaba a sus amigos levantándose el sombrero en señal de humildad y hablaba con soltura de todos los temas posibles, pero siempre con respeto y gracia, con una sonrisa y una palabra amable para todo el mundo, incluso para aquellos que estaban por debajo de él, personas que, en pos de ser como su señor o como estas figuras, se comportaban como ellos con los de su clase, siendo Caballeros sin dinero en una dimensión carente de tanta importancia, pero buenos y virtuosos al fin y al cabo.
Llegaron entonces los burgueses al poder para, simplemente, ocupar el lugar de los aristócratas y dejar el resto del mundo igual. Esta decepción, pues lo consiguieron a base de promesas de cambios, sumada a la alienación de la mayor parte de la sociedad por culpa de la Revolución Industrial, controlada por ellos, provocaron las sucesivas Rebeliones contra El Poder. Estas Rebeliones, más allá de las luchas armadas, desembocaron en una pérdida de valor de aquellos que estaban en El Poder. Esto se tradujo en dos hechos: el primero consiste en la pérdida de definiciones materiales del Caballero, esto es, el concepto de la figura del Caballero como un comportamiento y no como un estatus social, una habilidad con las armas, el arte o las ciencias. Ser un Caballero se convirtió en una actitud del día a día, una naturaleza intrínseca en la persona que lo hacía ser bueno y virtuoso: amable, respetuoso, justo...
El segundo hecho fue la desilusión de la dama. Teniendo como causa la identificación de los miembros de El Poder con los Caballeros, al caer el valor de aquéllos, hizo que la existencia de éstos se pusiese en duda.
Estos dos hechos han ido degenerando con el tiempo, dando lugar a la simplificación del Caballero, ahora un comportamiento que erróneamente se identifica simplemente con la educación, la cortesía y las buenas maneras, y a la desconfianza -que sigue a toda desilusión- hacia esta figura, de tal forma que no es extraño que las mujeres se agarren el bolso si las dejas entrar antes al autobús o al metro con un gesto cortés o los ancianos no se dejen ayudar. Y si sumamos ambos factores, encontramos una de las causas de la pérdida de la amabilidad y las buenas maneras en la calle.
Por tanto, ¿dónde está ese Caballero bueno y virtuoso? La bondad y la virtud son difíciles de reconocer hoy día. Decimos que alguien es bueno y virtuoso generalmente cuando esta persona es altruísta, porque pensamos que sus actos y sus palabras son buenas y están llenas de virtud. Sin embargo, no hace falta dar de comer a los pobres para serlo: el acto y la palabra tienen su verdadero valor y, por lo tanto, bondad y virtud, en su finalidad. Ser un Caballero no es algo tan grande como salvar el mundo, eso es ser un héroe, pero tampoco algo tan nimio como dar una sonrisa falsa mientras se dice: "Usted primero, por favor".
Valoración teleológica del Acto y la Palabra.
Son actos valiosos aquellos cuyo fin no es otro que la propia acción, ya que de esta forma, al no llevar intención, estos actos son intrínsecos a la naturaleza de quien los realiza. Los actos con un fin distinto a sí mismos no son tan valiosos, pues dejan de estar relacionados con el sujeto que los realiza para pasar a estarlo con sus relaciones con el entorno, que de un modo u otro siempre son el objeto de la acción.
En cuanto a la Palabra, es un poco más complicado de explicar: En la comunicación interpersonal, todos los mensajes antes de ser emitidos pasan por un filtro de intención. Este filtro afecta a la codificación del mensaje, es decir, a las palabras que elegimos, a las que no decimos, a los gestos, al tono... Es por eso que toda la información que nos transmiten estos sujetos está, de una forma u otra, manipulada. Por lo tanto, las palabras son realmente valiosas cuando este filtro de intención es eliminado, es decir, análogamente a los actos, revelan los verdaderos pensamientos y la naturaleza del emisor cuando el resultado positivo de éstas es el mismo que si no hubieran sido pronunciadas en voz alta, o también, cuando no existe causa beneficiosa alguna para el emisor más que el desahogo de sus pensamientos.
Hay que tener cuidado ante estas explicaciones, pues no estoy hablando de engaños, mentiras o verdades, sino de la atención y el valor que hay que prestarle a los actos y a las palabras, no sólo que los demás dicen o hacen, sino también a los nuestros.
Atacando al sentimiento, por lo tanto, no tiene el mismo valor un "te quiero" dicho, paradójicamente, sin querer en un momento de efusividad que otro dicho para iniciar una relación o mantenerla. Pasa lo mismo con los actos del cariño: ¿qué valor tienen un abrazo, una caricia o un beso si buscan algo más allá de realizarse? Y es más, ese "algo" lo llevo al extremo cuando digo que si el fin es agradar a otra persona, tampoco tiene tanto valor. Tiene más valor hacer algo y agradar que hacer algo para agradar.
Algo parecido pasa con el altruísmo. Los altruístas valiosos son aquellos en cuya naturaleza está ayudar a los demás: Un altruísta valioso ayuda y se siente bien -todos estamos de acuerdo en que el altruísmo genera satisfacción-, mientras que un altruísta que ayuda para sentirse bien no es más que una persona con remordimientos que trata de enmendar su conciencia o simplemente trata de buscar algo que le haga sentirse bien.
Los favores y los cumplidos, pues, no son tan valiosos como los actos sin intención o las palabras sin filtro, pues no responden a la naturaleza de quien las hace, sino a una petición o al objeto de agradar a alguien.
Con todo esto quiero decir que hay que darle más importancia a lo que alguien hace o dice por su naturaleza, independientemente de los efectos de dicho acto o palabra. Pero NO quiero decir, ni mucho menos, que haya que tener en poca estima los cumplidos, favores o lo que los demás hagan por nosotros.
Conclusiones.
Ser persona es una virtud que los hombres y las mujeres adquirimos mediante la configuración de nuestra naturaleza por medio de los hábitos. Así pues, existe una retroalimentación entre nuestros actos y nuestra naturaleza. Por ello, en un principio no podemos ser valorados como Caballeros, pero poco a poco, mientras adquirimos la imagen -que es lo primordial en nuestra sociedad actual- podemos adquirir las cualidades de esta figura que está en extinción.
Y respecto a los demás, a la hora de valorar a las personas de nuestro alrededor, debemos tener en cuenta no sólo lo que hacen, sino por qué y para qué, dándole mayor criterio a esas pequeñas cosas que dicen y hacen sin apenas darse cuenta ni darles valor, pues son las que de verdad revelan quiénes son: no hay que olvidar que persona, -ae en latín significa máscara.
 
 

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